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Escrito por: Miriam de Aïnes Innovación Educativa

  La meditación favorece el aprendizaje y prepara a los ciudadanos de la   sociedad del siglo XXI

 Cuando el término mindfulness aterrizó en mis manos recordé una tarde   de verano en un campamento en el que, inspirada por un momento de encuentro con los adolescentes que llevaba entonces, nos sentamos bajo los pinos, cerramos los ojos, tomamos aire y dejamos que los pensamientos salieran disparados de nuestra mente. Sin saberlo, hice mi primera irrupción en el aprendizaje a través de la meditación.

El mindfulness o atención plena es una técnica que nos enseña a ser conscientes y sintonizar con todo lo que está pasando dentro de nosotros y a nuestro alrededor. Este método aplicado a la enseñanza favorece, que el sistema educativo forme ciudadanos y no únicamente trabajadores. Personas con conciencia de sí mismos, capaces de controlar y conocer sus emociones, tendentes a las relaciones con los demás y sobre todo, con el poder de tomar decisiones acertadas.  La meditación ofrece herramientas a la escuela para impulsar el crecimiento de hombres libres, dueños de su vida.

¿Cómo la atención plena beneficia el aprendizaje?

La meditación no es una remedio mágico es sólo un método que ayuda al individuo a entrenar su mente para que sea capaz de apagar el ruido que le rodea y centrarse en el asunto que requiere su atención. Esta habilidad nos ayudar a vivir el momento presente con un pleno conocimiento y poder sobre nuestras emociones.

Esta capacidad es fundamental para el éxito académico pero también social y personal. Richard Davidson en el programa Redes señala que diversos estudios han puesto de manifiesto que una atención inestable y una pobre regulación emocional son factores que interfieren en el aprendizaje. Así pues, es necesario introducir en los programas de estudios métodos de mindfulness, que ayuden a los estudiantes a tener una mayor autonomía sobre sus pensamientos y sentimientos. Dicho control permite que las personas puedan acceder a mayor número de experiencias, que les permitirán un conocimiento más profundo de sí mismos y del otro. Este trabajo les ayuda a tener una mente más flexible y proclive al aprendizaje.

Deborah Schoeberlein (2012: 27)  señala una serie de ventajas tanto para el docente como para el estudiante:

A LOS PROFESORES:

  • Mejora el enfoque y la conciencia
  • Aumenta la receptividad
  • Fomenta el equilibrio emocional
  • Apoya la gestión del estrés y la reducción del estrés
  • Favorece la buena salud de las relaciones personales en el trabajo y en casa
  • Mejora el clima en el aula
  • Favorece el bienestar general

A LOS ALUMNOS:

  • Favorece la disposición para aprender
  • Fomenta el rendimiento académico
  • Refuerza la atención y la concentración
  • Reduce la ansiedad antes de los exámenes
  • Fomenta la autorreflexión y el autososiego
  • Mejora la participación en el aula favoreciendo el control de los impulsos
  • Aporta herramientas para reducir el estrés
  • Mejora el aprendizaje social y emocional
  • Fomenta las conductas prosociales y las relaciones personales sanas
  • Apoya el bienestar holístico

 

Aprender a meditar

Aunque el procedimiento es muy sencillo la práctica es compleja. Estamos tan acostumbrados a los pensamientos gotera, que nos resulta muy complicado calmar la mente. Por ello, para empezar os propongo un ejercicio al que sólo le tendréis que dedicar 5 minutos al día.

  • Elige un sitio libre de distracciones. Acomódalo y conviértelo en un rincón exclusivo para practicar la atención plena.
  • Siéntate con una postura cómoda pero no excesivamente placentera. Las más conocidas son las piernas cruzadas, sobre los talones o con las piernas estiradas.
  • Relaja todo tu cuerpo. Hombros atrás, cabeza al frente, manos apoyadas en los muslos.
  • Cierra los ojos o mantenlos entornados con la mirada fija en un punto.
  • Centra tu atención en la respiración. Siente como al inspirar notas el aire fresco en tu nariz y como al exhalar sueltas aire caliente. Hazlo muy lentamente.
  • Advierte cuando pierdes la conciencia de la respiración bien porque piensas en otra cosa, o bien porque te quedas dormido. No pasa nada. No te juzgues. Da las gracias al pensamiento por acudir y  dirige de nuevo tu atención a la respiración.

 

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