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La mecánica del corazón: el espíritu del Romanticismo llevado al cine

Bea - 30 marzo, 2016
La mecánica del corazón

¿Cómo han ido vuestras vacaciones de Semana Santa? Nosotros hemos aprovechado para seguir decorando el cuarto de la peque (a este paso vamos a tardar más que cuando se construyó la Capilla Sixtina jajaja) y también para descansar un poco que ya comienzo a notar el cansancio de esta última fase de embarazo.

Una de las cosas que más me gusta hacer en mis momentos de descanso es ver o “rever” cine. Y esta vez tocó la segunda opción con una película de animación que me gusta mucho: La mecánica del corazón

El filme está basado en la novela homónima de Mathias Malzieu, el polifacético cantante del grupo francés Dionysos, una banda de rock que me encanta. Debo reconocer que no he leído el libro pero al parecer, la adaptación cinematográfica es bastante fiel al mismo. Seguramente el motivo se deba a que detrás de la dirección de la cinta encontramos al propio Mathias.

La mecánica del corazón aborda la temática del amor en toda su complejidad y profundidad

Aparentemente, el planteamiento puede sugerir una historia muy sencilla. Sin embargo, cuando examinas a los personajes, comienzas a detectar todas las reflexiones que en torno a este tema nos plantea. No son reflexiones que aborden sólo el amor sino que también la historia refleja la actitud de la época en la que está ambientado el filme. Me estoy refiriendo al Romanticismo, el movimiento cultural nacido en el siglo XVIII como contraposición a movimientos basados en la razón como La Ilustración y el Clasicismo.

La mecánica del-corazón

Los sentimientos en el Romanticismo son exaltados hasta el extremo. Los románticos privilegian su individualidad en la búsqueda de una libertad rebelde que les permita cumplir con sus ideales por más imposibles que éstos puedan parecer. La vida es una tragicomedia donde la realidad a menudo se envuelve de amores atormentados.

El espíritu del Romanticismo está perfectamente plasmado en la película. Lo vemos en la propia apariencia lánguida de su protagonista, Jack. Se muestra claramente en su actitud de desafiar  las limitaciones de su corazón con forma de reloj para conquistar lo que más desea: el amor.

El filme se convierte así en un regalo visual increíble. La historia se va desentrañando en un ambiente onírico y meláncolico que trasciende las leyes físicas, puramente racionales. Los espacios físicos lo que reflejan, en verdad, es el pensamiento subjetivista del protagonista. La historia sucede, por tanto, en los sentimientos de Jack. Por eso, por momentos, el relato parece tan irreal, tan surrealista.

La mecánica del corazón

Otro elemento narrativo que también contribuye a subrayar el carácter romántico es la música. De hecho, la música tiene una presencia tan contundente en la película que casi podríamos calificarla como un musical de animación.

Curiosamente, la banda sonora corre a cargo del grupo Dionysos. Y pese a la originalidad que aporta al filme, personalmente opino que algunas canciones están de más y que no cumplen demasiado bien con la función de hilo conductor de la historia. Valga de ejemplo, el tema del túnel del terror.

Por otro lado, el diseño de personajes alcanza cotas sobresalientes. Y no me extraña porque detrás de él está la maravillosa ilustradora Nicoletta Ceccoli. Su trazo característico dota a los personajes de esa aura romántica, a caballo entre la fragilidad, la ternura y la tristeza.

La mecánica del corazón

No se puede decir lo mismo de la animación, sobre todo en lo que respecta a los movimientos de los personajes, algo toscos y desnaturalizados.

La mecánica del corazón presenta más aciertos que fallos. Es mágica y vibrante con un final precioso que hace que le perdonemos algunas inconsistencias narrativas encontradas sobre todo en su segunda parte.

Una película muy recomendable para niños a partir de los 11 años, que puede permitirnos abordar el tema del amor desde una perspectiva menos idealista.

Porque el amor es felicidad pero también tiene sus riesgos. El amor es exponerse al sufrimiento y a la soledad. Y a pesar de todo ello, vivirlo siempre será mejor que huir de él.

La mecánica del-corazón

Me despido de vosotros hasta el viernes con el tráiler de la película. Y si la habéis visto, os espero en comentarios para que sigamos profundizando en ella y examinemos todos sus matices.

 

 

¡Feliz día!

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